Mariposas de invierno

Mariposas de invierno

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Producto Disponible - (Imp. Incluidos)

EAN / Cod. Barras9788412226706
ReferenciaL32.109
MarcaCírculo de Tiza
Peso0,305 Kg


Relatos inspirados en la naturaleza a cargo del crítico literario del diario La Vanguardia. Las vivencias humanas se entremezclan con las de los insectos y, como en toda fábula, es imposible no sacar alguna enseñanza o moraleja.

  • Julià Guillamon
  • 220 págs.
  • 13 x 21 cm.


Atrapado en la ciudad en la calurosa última semana del mes de julio, el narrador recuerda una escena de muchos años atrás: los niños juegan en la calle del pueblo y, de tarde en tarde, encuentran a un escarabajo rinoceronte medio muerto junto a la acera. La escena se repetía en unas noches concretas de julio: justo en aquel momento, y no estará allí para verlo. Su compañera duerme en la habitación de al lado, recuperándose de un derrame cerebral. El narrador se siente como el escarabajo rinoceronte de su infancia: un animal herido, atropellado por la vida, al que siempre le faltaba una pata, apenas se movía y no conseguía levantar el vuelo.

A lo largo de tres veranos, Mariposas de invierno y otras historias de la naturaleza reconstruye el universo de las relaciones familiares, vinculadas a los insectos que deambulan por prados y bosques y conviven con la gente. Tres personajes principales sostienen el relato -un hombre, una mujer y el hijo de ambos–. El objetivo: volver al bosque tras un largo proceso de cura.

Con una sensibilidad extraordinaria, Julià Guillamon nos acompaña al pie de un tilo en plena polinización, a una plazoleta frente a un hostal donde revolotean las hormigas aladas, a una casa de campo abandonada donde las mariposas más bellas sorben la pulpa de las ciruelas.

Mariposas de invierno y otras historias de la naturaleza comienza como un bestiario pero después los insectos pasan a un segundo plano y los insectos son la gente. Esos bichos, reales y extraordinariamente documentados, son en este libro un elemento simbólico para conectar a los vivos con los muertos, el puente de la memoria que une el mundo onírico de la infancia con el desencanto de los adultos. Es también la frontera entre la ciudad que ha borrado la naturaleza y el entorno rural que se aferra a ella como seña de una identidad que se desdibuja. Un reencuentro con lo esencial, lo que nos construye y lo que nos sujeta cuando todo parece derrumbarse. Porque cuidando de la tierra nos cuidamos también nosotros mismos.